martes, 8 de noviembre de 2011

Discutir la legalización


"Nos parece legítimo que se empiece a discutir, como han propuesto algunas personalidades, regularizar o legalizar algunas drogas", afirma el chileno Heraldo Muñoz, subsecretario general de la ONU y director de la división para América Latina del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

No es un dato menor que un alto funcionario de la ONU abra el debate sobre el tema cuando esta organización ha sido una de las más grandes promotoras y defensoras del enfoque prohibicionista y punitivo. Toda apunta, como lo reconocen ex presidentes latinoamericanos, que esa estrategia ha fracasado y se hace necesario plantear otra.

En América Latina el gasto de los gobiernos en combatir la violencia, acepta Muñoz, ha tenido "muy poco éxito" y agrega que "necesitamos estrategias integrales, cooperación regional, porque el problema rebasa las fronteras" y complementa "al igual que la desigualdad, ésta es la región más violenta del mundo. Latinoamérica es alrededor del 9% de la población mundial y sin embargo tiene el 27% de los homicidios".

El funcionario asume que "el punto es que no se puede atacar el tema del crimen y la droga sin la cooperación internacional y de manera particular de Estados Unidos, porque es el principal mercado consumidor" y sostiene que "hay que atacar el tema desde el punto de vista de la demanda y de la producción de armamento".

Ante el problema de la violencia en la región, el PNUD ha lanzado un proyecto sobre seguridad ciudadana, a partir de estudios de caso, que ya inició en México. El organismo espera obtener información que permita hacer recomendaciones a los gobiernos en materia de seguridad.

Para dimensionar la situación plantea que los países de Centroamérica gastan anualmente 4,000 millones de dólares en seguridad con "muy poco éxito", cuando ese recurso debería invertirse de manera más rentable en proyecto sociales de educación y salud.

La solución a la violencia, asegura Muñoz, está en "empezar a pensar, como lo ha dicho el propio presidente mexicano, en mecanismos de mercado para enfrentar este problema". No sé de dónde deriva el funcionario la afirmación del presidente Calderón, pero sin duda que ese es uno de los caminos. La legalización se inscribe en esa dirección.

lunes, 7 de noviembre de 2011

El Narco en México

Ricardo Ravelo
Editorial Grijalbo
México, 2011
pp. 287

El libro tiene como subtítulo “Historia e historias de una guerra” y a partir del mismo se divide en dos grandes apartados. El primero, “La historia”, ofrece una visión general del desarrollo de los cárteles y del problema del narcotráfico en el país. “Las historias”, que es el segundo, narra cinco casos que sirven para “ilustrar” la dimensión del problema y sus efectos en el conjunto de la vida nacional: La fuga del Chapo del penal de Puente Grande; el asesinato de la abogada Raquenel Villanueva; la vida de Osiel Cárdenas; las relaciones de Amado Carillo Fuentes con el Ejército; la detención del gobernador Mario Villanueva y las carreras de caballo organizadas por el Z-14.
Las fuentes que se utilizan son información de prensa, documentos oficiales y las entrevistas realizadas por el autor, que desde 1996 forma parte de la mesa de redacción de la revista Proceso. La obra sistematiza y ordena información que en su mayor parte ya se conoce. La escritura abusa de los adjetivos e incurre en el uso equivocado de conceptos que tienen un significado preciso.
A lo largo del texto existen medias verdades y también afirmaciones y juicios que se dan por buenos y no se sustentan. Hay recurrencia a los lugares comunes y al uso del tono sensacionalista que poco ayuda a entender y ubicar lo que realmente sucede. La obra se inscribe en un estilo de periodismo que gusta a un sector de la sociedad mexicana

jueves, 3 de noviembre de 2011

Andrés Manuel López Obrador

Nació el 13 de noviembre de 1953 (58) en Tepetitán, Macuspana, Tabasco. Estudió Ciencias Políticas y Administración Pública en la UNAM. En 1976 se incorpora al equipo de campaña del poeta tabasqueño Carlos Pellicer que busca ser senador. De 1977 a 1982 es delegado del Instituto Nacional Indigenista (INI) en Tabasco.
En 1983 ocupa la presidencia del PRI en su estado y vuelve en 1984 a la Ciudad de México y asume, ese mismo año, la Dirección de Promoción Social del Instituto Nacional del Consumidor. Escribe Los Primeros Pasos y Del Esplendor a la Sombra. En 1988 abandona al PRI y se une a la Corriente Democrática que encabeza Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo.
Ese año es candidato a gobernador del Frente Democrático Nacional. Enfrenta a Salvador Neme Castillo quien gana una cuestionada elección en 1988 y renuncia en 1992. López Obrador publica Tabasco, Víctima de un Fraude. En 1989 ocupa la presidencia del PRD en su estado. Después de las elecciones municipales de 1991, encabeza una marcha a la Ciudad de México, para denunciar las irregularidades cometidas por el PRI.
En 1994 vuelve a ser candidato a gobernador. Su adversario  Roberto Madrazo (PRI). Éste triunfa y López Obrador impugna la elección. En 1995 realiza otra marcha de protesta a la que  suma demandas económicas y sociales. Publica Entre la Historia y la Esperanza. De 1996 a 1999 se desempeña como presidente nacional del PRD. Publica FOBAPROA, expediente abierto.
Tras una cuestionada elección interna, ya como candidato del PRD, participa en la elección de jefe de Gobierno del Distrito Federal en 2000. Gana a Santiago Creel (PAN) por el 1.1 % de los votos. La Cámara de Diputados retira la inmunidad judicial al jefe de Gobierno, el 7 de abril de 2005, para que enfrente la acusación por desacato a una orden judicial. Se separa del cargo. Al asunto se pone fin cuando la presidencia anuncia una salida política y se asegura que la PGR no ejercerá acción penal. Regresa al cargo y publica Contra el desafuero. Mi defensa jurídica. Pide licencia en julio de 2005, para dedicarse a la campaña por la Presidencia de la República en 2006.
Es el candidato del PRD-PT-Convergencia y compite contra Felipe Calderón (PAN) y Roberto Madrazo (PRI). Pierde frente al primero por el 0.53 % de los votos. Impugna los resultados y organiza un movimiento de resistencia civil que bloquea calles de la Ciudad de México. En 2007 publicó La mafia nos robó la Presidencia. Sus partidarios lo nombran presidente legítimo en noviembre de 2006.   
Está en campaña desde 2006 y como parte de su estrategia en búsqueda de ser candidato a la presidencia de la República  ha creado el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA). En las últimas encuestas tiene alta intención de voto entre los militantes, pero las diferencias son menores con Marcelo Ebrard cuando se hacen a población abierta. (Próximo: Enrique Peña Nieto)

martes, 1 de noviembre de 2011

La cultura en el presupuesto del Distrito Federal

La importancia que un gobierno da a las distintas políticas públicas está asociada al monto de los recursos que se destinan a ellas. Lo demás son discursos o simplemente buenas intenciones.
Los gobiernos en el nivel federal, estatal y municipal no dan toda la relevancia que exige la cultura. El gobierno del Distrito Federal no es la excepción. Su autoridad tiene un discurso mejor que otros gobernadores, pero no hay diferencia a la hora de asignar recursos. La ley del Distrito Federal establece que el 2% del presupuesto debería destinarse a la cultura, pero sólo se aplica el 0.3 % del mismo, de acuerdo a Elena Cepeda, Secretaria de Cultura de la Ciudad de México. Ella pide que se destine el 2% establecido, que en números actuales serían mil 600 millones de pesos, que se repartirían por mitades entre la Secretaría y las áreas de cultura de las delegaciones.
Cuando Cuauhtémoc Cárdenas fue jefe de Gobierno, al Instituto de Cultura se le asignaba un presupuesto anual de 2 mil millones de pesos, pero los siguientes gobiernos de la Ciudad -López Obrador y Ebrard- lo redujeron en un 75%, según Cepeda. La funcionaria afirma que “es muy importante para la ciudad que se destinen mayores recursos a este sector, tenemos que  empezar a ver la cultura de otra manera”. Coincido con ella.
El gobierno de la ciudad y los asambleístas deben considerar  mayores recursos a esa política pública que resulta fundamental y es tan importante como la educación o la infraestructura. Debería ser prioridad de todos los gobiernos. La cultura no es un bien suntuario sino una necesidad básica del ser humano. La cultura hace mejor a las personas y contribuye a elevar sus horizontes y miradas. La cultura contribuye a construir la identidad, alimenta el sentido de pertenecía y articula el tejido social.
Los recursos nuevos destinados a la cultura, deben invertirse  en el marco de una política capaz de realmente fomentar la creación y generar nuevas audiencias. Los fondos nunca deben ir al sostenimiento de aparatos burocráticos cada vez más grandes.

lunes, 31 de octubre de 2011

Marcelo Ebrard Casaubón/Rubén Aguilar Valenzuela

Nació el 10 de octubre de 1959 (52) en el Distrito Federal, en el seno de una familia de origen francés. Estudió Relaciones Internacionales en El Colegio de México y al finalizar su carrera hizo un curso de Administración Pública en París, Francia.
Desde estudiante se le relaciona con Manuel Camacho Solís y su vida política ha estado asociada con él. En 1981 entró a trabajar en la Secretaría de Programación y Presupuesto. Después del terremoto de 1985, participó en el programa de reconstrucción de la ciudad de México. De 1989 a 1990 fue Secretario General del PRI en el Distrito Federal.
En 1992, a los 33 años, fue nombrado Secretario General de Gobierno del Departamento del Distrito Federal, cuando el regente era precisamente Camacho.
En 1994, con el levantamiento zapatista, se integró al equipo que coordinaba el mismo político para negociar la paz en Chiapas.
Resultó electo Diputado federal de la LVII Legislatura por el PRI. En 1995 renunció a su curul. En el 2000 fue candidato al gobierno de la ciudad por el Partido del Centro Democrático (PCD), fundado por Camacho. Declinó y se integró al grupo que apoyó la candidatura de Andrés Manuel López Obrador para la jefatura del Gobierno del Distrito Federal. Cuando éste ganó, se desempeñó como asesor y en febrero del 2002 fue nombrado Secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal, cargo en el que duró hasta noviembre del 2004, cuando fue destituido por el presidente Vicente Fox, después del asesinato de policías federales en Tláhuac a manos de la población. Fue sustituido por Joel Ortega, quien a propuesta de López Obrador recibió la ratificación del Presidente.
En febrero del 2005 fue nombrado Secretario de Desarrollo Social. En septiembre de ese mismo año renunció para contender en la elección interna del PRD a la candidatura por la jefatura de Gobierno del Distrito Federal, en la que triunfó frente a Jesús Ortega. Ya como candidato de la Coalición por el Bien de Todos ganó la elección el 2 de julio del 2006.
En diciembre del 2009 se le designó Presidente del Consejo Mundial de Alcaldes para la Acción Climática. La Fundación City Mayors lo premió como el Mejor Alcalde del Mundo en diciembre del 2010. Participó en la edición de los libros Del Fobaproa al IPAB, Testimonios, análisis y propuestas y Fobaproa, el acuerdo que no debió ser.
En la disputa interna por la candidatura a la Presidencia de la República del PRD entre Ebrard y López Obrador va a resultar determinante en qué universo se hagan las encuestas, que es la fórmula de selección adoptada por el partido. Si se hace sólo entre militantes la ventaja es para López Obrador pero, si se hace abierta, están muy parejos según las últimas encuestas. (Próximo: Andrés Manuel López Obrador)

viernes, 28 de octubre de 2011

"Rumble"

Rumble
Maitena Burundarena
Editorial Lumen
Buenos Aires, 2011
pp. 286

La vida de una adolescente de clase media en la Buenos Aires de los años setenta, entre la muerte de Perón y el mundial de futbol de 1978, que gana Argentina. Ella cuenta su historia de los 12 a los 15 años en primera persona, a la manera de un diario.

Su padre, de origen vasco, es un profesor universitario católico y conservador y su madre, de ascendencia  lituana, ama de casa, que siempre sufre y vive deprimida y en la cama. Tiene cinco hermanos; una mujer y cuatro hombres.

La protagonista huye contantemente del ambiente familiar y organiza su vida en la calle con sus amigas y amigos. Para escapar de casa inventa todo tipo de historias. Goza siempre del momento, pero se reclama a sí misma cuando falla a lo que se ha prometido, aunque no hace nada para evitarlo.

Es el viaje del inicio de la vida, como opción elegida, de una adolescente que cree saber lo que le conviene y que se aparta, se exilia, por voluntad propia del entorno en el que ha nacido y de las costumbres propias al mismo. Su vida de todos los días es un acto de protesta, de rebeldía con lo que la rodea, pero sin saber hacia dónde va. Ella simplemente vive y se deja guiar por sus sentimientos y circunstancias.

Es una mirada crítica de una familia en lo particular, desde la óptica de una adolescente que se descubre asi misma, pero lo es también de una sociedad y de una clase que vive de posiciones y esquemas que ya no funcionan. La protagonista vive todo, incluso las situaciones más difíciles, con la naturalidad de una persona adulta ya experimentada para la cual no hay sorpresas o cosas que no pueda hacer.

En las historietas, rumble es el sonido que se utiliza para describir la tierra cuando vibra o cuando caen las rocas por la ladera o va a estallar un volcán. Es, pues, el rumble de una adolescente peculiar.  

La autora en el texto comparte algunos  episodios de su propia biografía. El  tono de la narración es fresco y muy ágil. Se describen imágenes, situaciones y emociones con delicadeza y ternura. La escritura me resultó atractiva.

Esta es la primera novela de esta dibujante de historietas que ha publicado once libros. El más reconocido, la serie Mujeres alteradas, que se ha traducido en doce idiomas y publicado en 30 países.

jueves, 27 de octubre de 2011

Cultura organizacional, tendencias


Hay consenso en señalar que el desenvolvimiento del mundo, caracterizado, entre otras cosas, por la globalización, las alianzas estratégicas, el avance tecnológico, la democracia, la conciencia ambientalista, el ascenso de la sociedad civil organizada y el nuevo papel de la ciudadanía, conforman condiciones que afectan a las organizaciones públicas y privadas.

Esta realidad exige el cambio de las instituciones, y con él, de la cultura organizacional. La naturaleza de las organizaciones implica el cambio y sus dirigentes tienen que manejarlo con actitud proactiva (Stewart, 1992). La trasformación de la cultura organizacional es un asunto no sólo relevante sino estratégico.

El cambio trae consigo un nuevo tipo de cultura organizacional, que se define por una nueva manera de pensar y visualizar la organización, una nueva manera de desarrollar las actividades y una actitud permanentemente abierta a la innovación y la creatividad. Todo esto repercute en la efectividad general de la organización.

La importancia que ahora se da a la cultura organizacional es clara y se es consciente de que deben quedar atrás los resabios todavía presentes de una cultura burocrática y paternalista, y avanzar en una autocrítica y la democracia, como lo señala The Economist Intelligent Unit (2000).

Las tendencias por las que camina la cultura organizacional de ahora privilegian los siguientes temas:
La competitividad: La globalización y la apertura económica son fenómenos a los que se tienen que enfrentar las organizaciones. La competitividad se convierte en un elemento fundamental del éxito de toda organización y exige a los líderes y sus miembros hacer mayores esfuerzos para alcanzar altos niveles de productividad, eficiencia y eficacia.

La flexibilidad: Las organizaciones deben contar con estructuras más delgadas y flexibles al cambio. Esto, para lograr una disminución de los niveles verticales y de supervisión gerencial y así obtener mejor comunicación y mayor capacidad de respuesta.

La formación permanente: El desarrollo de conocimientos y habilidades para elevar las capacidades de los integrantes de la organización resulta fundamental. La ampliación de los aprendizajes del colectivo organizacional permite a la institución contar con una fuerza capacitada y motivada, que potencia las posibilidades de competir. Las propias organizaciones deben ser generadoras de aprendizaje, con la finalidad de formar y desarrollar capacidades que les permitan capitalizar el conocimiento que ellas mismas generan. Hacerlo se convierte en una ventaja competitiva que permite ofrecer mejores resultados.

La mejora continua: El mejoramiento continuo implica -es un elemento central- la responsabilidad de sus integrantes, lo que significa no sólo estar dispuestos a realizar las tareas bien desde la primera vez sino estar siempre ocupado en la innovación. Los integrantes de la organización tienen que cuestionar lo que se hace y proponer nuevas maneras de hacer las cosas. La mejora continua tiene un impacto positivo sobre los miembros de la organización.

La conciencia medioambiental: Las organizaciones de ahora deben ser sensibles al medio ambiente en el que se encuentran y desarrollan, pero también promover prácticas institucionales que ahorren en el uso de la energía y de todos los insumos que se utilizan en el trabajo.

La comunicación intensa: La información oportuna y pertinente de lo que sucede en la organización y su entorno, y el contar con mecanismos ágiles de comunicación mantiene al conjunto de la institución y a sus miembros en una misma sintonía y permite compartir con claridad las expectativas.

El trabajo en equipos multidisciplinarios:
La visión compartida resulta indispensable para el éxito de la organización y eso requiere de equipos multidisciplinarios, que garanticen el logro de los objetivos estratégicos.

El trabajo en equipo por sí mismo genera mayores niveles de comprensión y confianza. El grupo participa en la toma de decisiones y, al hacerlo, sus integrantes se solidarizan con la organización.

La ciudadanía y la sociedad civil: Los ciudadanos y la sociedad civil organizada exigen una mejor atención y también reclaman mayores espacios de intervención en la construcción de lo público.

Las organizaciones no pueden ignorar esta realidad y sus estructuras deben responder al nuevo papel que juega la ciudadanía en las sociedades democráticas.