martes, 25 de octubre de 2011

La guerra al narco en visión de Estados Unidos

Las declaraciones de distintos funcionarios del área de seguridad del gobierno del presidente Obama, en particular en sus intervenciones de rutina ante el Congreso, apuntan a querer influir para que el próximo presidente de México continúe la “guerra” iniciada por el presidente Felipe Calderón contra el narcotráfico.
Los funcionarios del Ejecutivo suelen exagerar la dimensión de los problemas en sus intervenciones ante los congresistas. De la visión que tengan estos últimos dependen en buena medida su disposición a votar más o menos presupuesto para las agencias de seguridad. La lógica es que mientras más grave se vea el problema habrá mayores recursos.
La entrevista que dio el general en retiro Barry McCaffrey -ex zar antidrogas- antes de su intervención del 14 de octubre en el Senado es un buen ejemplo de la línea de argumentación que se quiere hacer valer en el Congreso y en la opinión pública estadounidense en vísperas del proceso electoral mexicano.
En esa ocasión en ningún momento habló de la necesidad de reducir la violencia en el país, ese es el real problema, sino sólo acompañar la “guerra” emprendida por el gobierno en contra de los narcotraficantes. Guerra que ellos, por muy buenas razones, no están dispuestos a dar en su territorio.
Su visión es que “esta guerra no es sobre drogas, es una guerra sobre gobernar, ¿y quién gobernará a México: un sistema político democrático electo o estas terribles, crueles organizaciones de narcotraficantes?”. Esta afirmación debe sonar terrible a senadores que no tienen idea de lo que pasa en México y tampoco en otras regiones del mundo.
La única opción que tienen las autoridades mexicanas, así piensa McCaffrey, es seguir la “guerra” a la que Estados Unidos está obligado a dar más apoyo, para que el próximo presidente mexicano no vaya a decir “renuncio (a la guerra), es un problema de los gringos, vamos a hacer un trato con los cárteles del narcotráfico. Si lo hace será un desastre para México, en mi opinión, y un desastre para los Estados Unidos también”.
El ex zar de las drogas falla en su análisis y en su propuesta. El punto de la discusión no es acabar con el narcotráfico, cosa que nunca va a suceder, sino reducir al máximo e incluso eliminar la violencia. El debate tiene que centrarse en cómo salir de ésta. Esa debe ser la preocupación del próximo presidente de México

lunes, 24 de octubre de 2011

El Economista/El Imparcial: Ernesto Javier Cordero Arroyo


Ernesto Javier Cordero Arroyo
Rubén Aguilar Valenzuela

Nació en la ciudad de México el 9 de mayo de 1968 (43). Es licenciado en Actuaría por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y maestro en Economía por la Universidad de Pennsylvania (Penn). Tiene estudios de doctorado en esa misma universidad y en 1999, mientras los cursaba, recibió el Premio Edwin Mansfield por sus investigaciones.
Ha impartido cátedra de Microeconomía, Macroeconomía y Estadística en el ITAM; de Economía Internacional en Penn; de Econometría Financiera en la Universidad Panamericana (UP) y de Econometría en el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE). Al terminar sus estudios fue Director General de la Fundación Miguel Estrada Iturbide del PAN, que ofrece servicios de asesoría técnica a los integrantes del Grupo Parlamentario en la Cámara de Diputados. Lo hizo en la Legislatura LVIII (2000-2003), cuando Felipe Calderón coordinaba la bancada panista.

Desde entonces ha acompañado al ahora Presidente en todos sus cargos. Cuando Vicente Fox nombró a Calderón Director general del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), Cordero ocupó la Dirección de Administración Integral de Riesgos. Al designar Fox a Calderón como responsable de la Secretaría de Energía, Cordero asumió la Unidad de Asesoría Técnica y Enlace Institucional y, después, la Subsecretaría de Planeación Energética y Desarrollo Tecnológico.
Al renunciar Calderón al gabinete, el 31 de mayo del 2004, para dedicarse de tiempo completo a buscar la candidatura de su partido a la Presidencia, también lo hizo Cordero, para incorporarse al equipo de campaña. En el de transición, después de que Calderón ganó las elecciones, fue coordinador de Políticas Públicas, el mismo puesto que en el equipo anterior. 
Cuando Calderón asumió la Presidencia, Cordero fue nombrado Subsecretario de Egresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Después, en sustitución de Beatriz Zavala, el Presidente lo designó responsable de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), el 15 de enero del 2008.

Fue nombrado Secretario de Hacienda el 9 de noviembre del 2009 y permaneció en el cargo hasta el 9 de septiembre del 2011, cuando renunció para dedicarse de tiempo completo a buscar la candidatura de su partido a la Presidencia de la República.

En el PAN se le ubica como el candidato que cuenta con el apoyo del presidente Calderón. Su intención de voto en las últimas encuestas, tanto en las abiertas como en la de la militancia, sale por debajo de Josefina Vázquez Mota y Santiago Creel. (Próximo: Santiago Creel)


viernes, 21 de octubre de 2011

Reseña: "Luz, cámara... ¡Gobiernen!"


Luz, cámara...¡Gobiernen!
Martín Dientale y Alejandra Gallo
Konrad Adenauer Stiftung
Buenos Aires, 2010
pp.228

Los autores:
Martín Dientale (1969) es un periodista argentino que ha trabajado en diversos medios y también como docente. Cubrió la fuente del Congreso por nueve años. En la actualidad es editor de política en La Nación.

Alejandra Gallo (1967) es una periodista argentina que ha colaborado con diversos medios y es también docente universitaria. Desde hace 15 años trabaja en El Clarín.

El carácter del texto:
Es una investigación periodística sobre cómo se establece en América Latina la relación entre el poder y los medios de comunicación que siempre es intensa y muchas veces perversa, de una y otra parte. Relación que media, se quiera o no, el encuentro entre gobierno y gobernados.

La información se obtuvo de entrevistas, más de cien, con políticos, funcionarios públicos, periodistas y académicos de la región. Se revisó también un importante acervo bibliográfico y documental.

El trabajo deja claro que entre los países hay similitudes, pero también grandes diferencias. Estas, se establece, entre otras cosas por: la historia, los niveles de desarrollo económico y social, los tipos de gobierno, la maduración de la democracia, la dimensión y el poder de los medios.

El propósito:
En el prólogo, el Dr. Peter-Alberto Behrens, de la fundación Konrad Adenauer, plantea que el libro no se propone como denuncia, diría que también lo es, sino como "un aporte para mejorar la relación entre gobernantes y periodistas, que por definición nunca debería ser armoniosa -lo cual, sin embargo, no quita que pueda y deba ser profesional".

El texto:
Los autores establecen en la Introducción cuál es el propósito de su trabajo: "servir de aporte para los periodistas y trabajadores de la comunicación política, con la clara intencionalidad de hacer un alto en la carrera cotidiana de nuestro trabajo para reflexionar, establecer una necesaria autocrítica y repensar hacia dónde y cómo encaminar nuestra profesión". Coincido y diría que es  urgente e indispensable. Es necesario, desde ya, replantear la relación entre medios y poder a favor de las audiencias y los gobernados.

En el continente ya no están presentes las dictaduras que violentaron sistemáticamente el ejercicio del periodismo, pero ahora han surgido gobiernos que descalifican -e incluso persiguen- a quienes asumen una posición crítica. Están ahí los casos de Venezuela y Bolivia, pero también Ecuador y Argentina. Para sus gobernantes, los periodistas que no apoyan su gestión resultan disfuncionales. Son bien vistos sólo los incondicionales y eso es lo que nunca pude ser un periodista. En ese momento deja de serlo, para  convertirse en propagandista o apologista del régimen.

De acuerdo con los autores hay un nuevo paradigma en el ejercicio del poder de América Latina: "El poder político que por muchos años se vio desplazado por la prensa ahora quiere ocupar ese rol y convertirse en el nuevo actor de la modernidad" y añaden que "todo es posible. Todo es válido para sustentar este nuevo esquema de poder". El propósito de la investigación, dicen los autores, es hacer el análisis de ese paradigma "lo más objetivo y equilibrado". El trabajo, con diverso nivel de penetración, se concentra en seis países: Argentina, Brasil, Bolivia, Venezuela, Colombia y México.

Los capítulos:
1)  Nuevos paradigmas de la comunicación presidencial
A partir del desarrollo histórico reciente de América Latina, dan cuenta del surgimiento de lo que llaman el "nuevo paradigma" en la relación entre el poder y los medios. A partir de él, según ellos, se propone una nueva manera de ejercer el poder.

2)  El mensaje en vivo y en directo
Se analiza la construcción del "nuevo" mensaje presidencial. Sostienen que en todos los casos éste se caracteriza por un lenguaje simple, el de uso cotidiano, que apuntala la más de las veces a la ideología populista del gobernante en turno. Buscan llegar de manera directa a las audiencias, para evitar ser mediado por los medios. Más de alguno han prolongado la posibilidad de permanecer en el cargo modificando una y otra vez la constitución. Los hay de derecha e izquierda. Para algunos de estos líderes, sin importar su ideología, los periodistas son siempre sus "enemigos".

3)  El uso de la publicidad oficial
Los nuevos gobernantes gastan enormes cantidades de recursos de la hacienda pública, para publicitarse ellos y sus gobiernos. Si alguien "compra" hay, del otro lado, quien venda. Los dueños de los medios, pero también los nuevos periodistas-empresarios, venden lo que dicen. La información, toda, la escrita, pero también la electrónica, se puede organizar, se organiza, al pedido del cliente. Quien no está dispuesto a "vender" queda fuera de los presupuestos públicos.

4)  Yo, el único vocero
Se hace un análisis de las vocerías presidenciales. La conclusión es que, salvo contadas excepciones, los voceros son siempre los mismos gobernantes. Así, su imagen crece y se multiplica en los medios.

5)  Comprar medios o tener amigos en la prensa
La compra o expropiación de medios privados, para hacerlos de gobierno, es una tendencia de un sector de los gobernantes y hace parte del nuevo paradigma. No se trata de medios de Estado, que funcionan también en algunos países europeos, sino de medios al servicio y uso de los gobiernos en turno. Las más de las veces dirigidos por funcionarios allegados a las casas presidenciales.

6)  Dame una ley y manejaré el mundo
Hay también una tendencia a la promulgación de leyes, se los permite el control que ejercen sobre los congresos, hechas con el propósito de sujetar a los medios y restringir su espacio de maniobra. Estas leyes se inscriben claramente en la lógica de la censura.

7)  Un mundo con periodistas
Los autores hacen propuestas para enfrentar y neutralizar el nuevo paradigma. Antes plantean cuáles son los retos y cuáles podrían ser algunas herramientas útiles para mejorar la relación entre la prensa y el poder.

El aporte
El libro establece una tipología de los problemas que hoy condicionan y articulan la relación entre el poder y los medios en América Latina. Lo que se dice en el libro, así lo señalan sus  autores, "está sujeto a debate, a la crítica constructiva y a la incorporación de nuevas propuestas".

Como es natural en este tipo de trabajos, la investigación avanza y profundiza más en algunos de los temas que en otros. Hay puntos que requieren una mayor profundización y se necesita también hacer una aproximación más exacta a las realidades diferentes.

Se trata, sin duda, de un esfuerzo importante que debemos agradecer a los autores y a la Fundación Konrad Adenauer. En particular al programa regional "Medios de Comunicación y Democracia en América Latina" con sede en Buenos Aires. Hay que multiplicar estos esfuerzos. Cierto que son temas difíciles de abordar por la dificultad de hacerse de una información sólida y confiable que vaya más allá de la impresión o de la razonable deducción.

Los gobernantes, los dueños de los medios o los periodistas-empresarios no quieren hablar. Hay que insistir. Mi reconocimiento y felicitación a Martín, con quien tuve la grata oportunidad de convivir en la reunión de Quito en abril de 2009, que formó parte de la investigación, a Alejandra y a los directivos de la Fundación Konrad Adenauer.

El caso de México
La problemática de México es semejante a temas que imperan en América del Sur, pero en otros es muy distante. Aquí ya no está en juego, como si ocurre en otras latitudes, la censura o la persecución de los periodistas por el gobierno.

En eso se ha evolucionado en sentido contrario a otros  países de América del Sur.  El problema tiene que ver con el contubernio entre prensa y poder, con la compra de la "información" vía la publicidad o dinero fuera del presupuesto. Ocurre sobre todo en los estados.

Lo que se vio como virtud, que los partidos no compraran tiempo en los medios durante las campañas electorales, trajo consigo otros problemas todavía más graves. Una muy buena parte de los medios en todo el país, para hacerse del dinero que ya no iba a recibir, empezaron a vender ya no spots, pero sí las noticias, los reportajes y las entrevistas.

Lo que era una práctica excepcional y menor se ha hecho lo común y mayor. Vivimos en la permanente distorsión de la relación entre medios y poder. Quien más la sufre es la ciudadanía que nunca acaba por hacerse de la información que requiere para decidir. Esto no puede seguir.

jueves, 20 de octubre de 2011

Animal Político: La policía en México


El total de los policías del país ronda en los 432,000 que se
distribuyen en: 196,000 estatales, 166,000 municipales, 38,000federales, 27,000 ministeriales y 3,500 ministeriales federales, deacuerdo al Sistema Nacional de Seguridad Pública.Las corporaciones estatales son 31 y con la del Distrito Federal hacen32. De los 2,439 municipios que tiene el país 2,022 cuentan conpolicía (1,030 con menos de 20 elementos) y 417 no tienen. 
En totalhay, pues, 2,054 corporaciones distintas.En México existe un policía por cada 261 habitantes que supera lamedia internacional. La proporción es mejor, a manera de ejemplo, queen Bélgica (un policía por cada 283 habitantes), Austria (uno por302); Hungría (uno por 338); Suecia (uno por 551); Japón (uno por561); Alemania (uno por 590), Finlandia (uno por 654) y Estados Unidos(uno por mil).El 68% de los policías municipales sólo cuenta con educaciónbásica, el 26.5% educación media, el 4.5% educación superior y el2.0% (cuatro mil) carecen de instrucción o son analfabetas. El 43.0%tiene entre 35 y 55 años. La rotación anual es del 106%.El 61.0% de los policías municipales recibe un ingreso menor alsalario mínimo. De ellos, el 40.5% ganan entre mil y mil quinientospesos mensuales y el 20.5% menos de mil pesos mensuales.
 Esta situaciónnecesariamente conduce a la corrupción, plantea la Secretaría deSeguridad Pública (SSP). La gran mayoría de los policías para“compensar” su sueldo recurre sistemáticamente a la corrupción quese estima en 1,277 millones de pesos mensuales (120 millones dedólares), según esa dependencia.El secretario de la SSP, Genaro García Luna, estima que cada uno deesos policías recibe entre cuatro y cinco mil pesos mensuales“extras” del crimen organizado o de las “mordidas”, y que esotambién ocurre en todo el país.Un policía, según cálculos de la SSP, debería recibir un salariomensual de $10,000.00 pesos, además del pago de los uniformes y losgastos para operar. Ahora, los policías pagan eso de su ya escasobolsillo.
El 92.7% de los delitos que ocurren en el país son del fuero común ycorresponde a los policías locales hacerles frente. Los efectivosmunicipales suman el 40.0% del total nacional y de acuerdo a GarcíaLuna no se dedican, en los hechos, a combatir los delitos y proteger ala ciudadanía.Sólo ha sido certificado el 9.2% de los policías en los tres nivelesde gobierno cuando el compromiso contraído por las autoridades hacecuatro años era que en enero del 2012 estaría certificado el 100% delos mismos.Para poder combatir los delitos del fuero común, los propios delámbito local, se requiere otro tipo de policía. Es evidente que losactuales no tienen condiciones y capacidad para cumplir su tarea. Urgeacelerar el proceso de construcción de las policías estatales conmando único y plantearse en serio, al mediano plazo, la posibilidad deconstituir la Policía Nacional Única.

lunes, 17 de octubre de 2011

Josefina Eugenia Vázquez Mota

Nació en la ciudad de México el 20 de enero de 1961 (50). Cursó la preparatoria en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y Economía en la Ibero (1978-1983). Hizo el programa de Perfeccionamiento Directivo D-1 en el IPADE y el diplomado de Ideas e Instituciones en el ITAM.
Desde 1986 y hasta su ingreso a la política se desempeñó como conferencista. En ese carácter, impartió charlas a empresarios en México, Argentina, Perú, Colombia, Uruguay, Bolivia y Guatemala.
A partir de 1990 inicia su actividad como editorialista en temas económicos. Ese año empezó a publicar en Novedades, y después en El Financiero y más tarde en El Economista. Colaboró también en la radio como comentarista de temas financieros. En 1999 publicó Dios mío, hazme viuda por favor (Panorama), libro motivacional que ha vendido más de 250,000 ejemplares.
En 1997 fue directora general del Centro de Pioneros Comex y miembro del Consejo de Administración de Pinturerías de México SA de CV (1990-2000) y Comercializadora Arcota (1992-2000). En esos años también se desempeñó como asesora de la Concanaco y la Coparmex.
Se inicia en la política al incorporarse a la Coordinadora Ciudadana, APN, a finales de los 80. En ella fue titular de la Secretaría de la Mujer. Su fundador es Antonio Sánchez Díaz de Rivera, que después se incorpora al equipo de Vázquez Mota.
Ingresa a la LVIII Legislatura (2000-2003) como Diputada plurinominal, pide licencia, para aceptar la invitación del Presidente Vicente Fox para incorporarse a su gabinete como titular de la Secretaría de Desarrollo Social (2000-2006), siendo la primera mujer que ocupa ese cargo. Deja el puesto en enero del 2006, para integrarse al equipo de campaña del candidato Felipe Calderón.
Al triunfo de Calderón como Presidente constitucional electo, ocupa la Coordinación de Enlace Político en el equipo de transición. Al asumir la Presidencia, Calderón la nombra Secretaria de Educación Pública, siendo la primera mujer que ocupa ese cargo.
A petición del presidente Calderón, deja la Secretaría en abril del 2009, para participar como candidata del PAN a Diputada plurinominal en las elecciones legislativas del 5 de julio de ese año. Es electa y se integra a la LXI Legislatura (2009-2012) y es designada coordinadora del Grupo Parlamentario del PAN.
A partir de septiembre del 2010 es elegida Presidenta de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados. El 6 de septiembre del 2011, pide licencia a la diputación, para dedicarse de tiempo completo a luchar por la candidatura de su partido en la elección presidencial del 2012. Ella es Consejera nacional del PAN.
Las últimas encuestas sitúan a Vázquez Mota como la candidata del PAN con mayor intención de voto a nivel abierto y también al interior del partido. Ella está ahora arriba de Santiago Creel, que estos cinco años encabezó las encuestas, y los dos, muy por arriba de Ernesto Cordero, al que se identifica como el candidato del presidente Calderón.

miércoles, 12 de octubre de 2011

¿Qué pasa si se eliminan a los capos del narco?/Rubén Aguilar Valenzuela

¿Qué pasa si se eliminan a los capos del narco?  Nada, si lo que se pretende es que se vuelva más difícil conseguir drogas y se reduzca el consumo. Así lo prueban, para el caso de Estados Unidos, Mark Kleiman, Jonathan Caulkins y Angela Hawken, en su más reciente libro, Drugs and Drug Policy: What Everyone Needs to Know (Oxford Univesrity Press).
Los tres pertenecen al grupo de los mayores expertos estadounidenses en el mercado de las drogas ilícitas. De ese texto la Revista Nexos de septiembre, publicó una síntesis que está ahora al alcance de quien se quiera acercar a ella (www.nexos.com.mx).
La idea popular de que los cárteles “controlan” el negocio y los traficantes operan “monopolios” resulta falsa, de acuerdo a los autores. Si así fuera, dicen, habría que  esperar a la eliminación de cada capo una fuerte caída en el abastecimiento de drogas, lo que nunca ocurre, más que en situaciones excepcionales.
Los autores sostienen que el sistema de distribución de las drogas no opera con base en un control central que pueda afectarse si se elimina a una de sus cabezas. Los mercados de las drogas más frecuentes son muy competitivos y de él se encargan miles de personas y pequeñas organizaciones que trafican con esos productos.
El mercado de las drogas ilícitas -el de las lícitas del tabaco, alcohol y fármacos siguen otra lógica- actúa en red donde cada vendedor es un nodo conectado, tanto vertical como lateralmente, con otros muchos. La interconexión permite que la red sea resistente a cualquier trastorno, entre ellos -no es el único- la desaparición de un capo.
En el tipo de organización nodal que es propia del narcotráfico cuando cualquier traficante o vendedor es eliminado, incluyendo un capo, de inmediato otro, en cualquier nivel de la estructura, ocupa su lugar y el tráfico y la venta continúa sin ninguna alteración.
Los autores se concentran en describir la operación del modelo en la realidad de Estados Unidos, pero vale también para otros países y sin lugar a dudas aplica en el caso de México. Sólo hay que remitirse a los hechos.
Después de 50,000 muertos -lo más seguro es que el sexenio termine con 60,000- el tráfico de la droga hacia Estados Unidos sigue funcionando con normalidad y el mercado muy marginal de México se desarrolla sin mayores alteraciones. Quien quiera drogas las puede obtener como siempre lo ha hecho. Los miles de narcotraficantes muertos, los grandes capos abatidos y encarcelados, han sido sustituidos por otros y los precios de las drogas no han aumentado en Estados Unidos y tampoco en México.
Ante estudios como los Kleiman, Caulkins y Hawken hay que preguntarse con honradez intelectual: ¿Para el caso de México de qué ha servido esta guerra? ¿De qué los miles de mexicanos muertos? ¿Quién pensó esta absurda estrategia iba a resolver el problema? ¿Quién se hace responsable de los muertos?

lunes, 10 de octubre de 2011

¡Basta de historias!: La obsesión latinoamericana con el pasado y las 12 claves del futuro

Andrés Oppenheimer
Debate
México, 2010
pp.422

La tesis central del texto es que la diferencia de fondo entre las economías exitosas de Asia y Europa y la mediocridad de las latinoamericanas tiene su origen en la educación. Se trata de un trabajo de campo que observa en directo los hechos y también se entrevista con 200 funcionarios públicos, profesores, empresarios, académicos y líderes de opinión en China, India, Singapur, Israel, Finlandia, Suecia y también en Argentina, Brasil, Chile y México.
Oppenheimer ofrece dos grandes argumentos que refuerza con muchos ejemplos: El primero es la importancia que los países de Asia y Europa, por él considerados, dan a la educación. Esta importancia  se constata en la canalización de recursos y apoyos a diferencia de América Latina donde lo que vale es el discurso políticamente correcto, del cual no se sigue la acción.
El segundo son las profundas diferencias de los sistemas educativos. En los países de Asia y Europa se pone especial cuidado en: La selección rigurosa y preparación de los futuros docentes; la atención prioritaria a la educación básica fundamento del sistema; la calidad y exigencia académica; las horas de clase y las dedicadas al estudio por los estudiantes; la evaluación acuciosa y sistemática de docentes y estudiantes; el apoyo a los estudiantes con problemas de aprendizaje; la actualización permanente de los planes y programas de estudio.
Se da también cuenta de la manera distinta que unos y otros enfrentan la educación superior. En Asia y Europa, a diferencia de América Latina, se pone especial cuidado: En la selección de los alumnos; la relación empresa-universidad; la relación entre investigación básica e innovación tecnológica; la exigencia de resultados traducida en número de patentes; la apertura a la globalización y el intercambio con otras realidades.
El autor encuentra un común denominador en el desarrollo educativo de Asia y Europa: La humildad. En los países considerados se asume que: No se es el mejor; hay que estar abiertos a nuevos aprendizajes; hay siempre que seguir innovando. En América Latina se piensa que: se está bien y se hace lo posible; se sabe ya hacia dónde ir; el pasado, no el futuro, es fuente permanente de inspiración; las consideraciones políticas evitan se hagan los cambios que exige la realidad.
El texto invita a pensar y propone preguntas claves. De sus respuestas podrían derivarse cambios en el sistema escolar del kinder a la universidad. Exige, eso sí, voluntad política y pagar el costo de romper las resistencias al cambio. Es un libro de lectura indispensable para funcionarios públicos, políticos, empresarios, académicos, líderes sindicales, profesores, estudiantes y padres de familia.